Cecilia Castelli

6 years ago · 3 minutes of reading · ~10 ·

Blogging
>
Cecilia blog
>
Sexo Mazda alpinismo

Sexo Mazda alpinismo

48fe6888.jpgSan Francisco es una ciudad que ofrece un abanico de posibilidades; desde actividades náuticas hasta cata de vinos, cabalgatas, música en vivo, clases de cocina y una multiculturalidad de eventos que pueden dejarte en la lona si no te pones unas buenas zapatillas y atajas el guantazo. Por guantazo me refiero a que el sábado me llevaron a una caminata por la montaña José Gregorio y Arturo My Lord. Una cosa es caerse por distraída y otra cosa es caerse de risa desde un precipicio que es exactamente adonde José nos había llevado. ¡Es un hiking! nos dijo, como si fuera una caminata junto a Tita Mérelo rasurando el pasto y sacando conclusiones. Eso no era un hiking, era el regreso del último Mohicano con Daniel Day-Lewis. Empinado, frío, rocoso, soñando con un caballo imaginario que hiciera de radio taxi y me llevara al altiplano.

— Chicos ¡Ustedes pueden!— nos decía José Gregorio como si el poder equivaldría al querer. Acá no se discutía el estado físico— ya que Arturo y yo estamos en la ruina—acá era ¿queremos sufrir para vernos bien o no? Absolutamente no. Yo ya había sufrido a las 10:30 de la mañana cuando lo vi llegar a José en un descapotable blanco que jamás le conocimos. ¿Lo analizamos? El tipo finalmente llamó por teléfono a una de sus 200 amigas y se ve que se fueron a dormir tarde— juntos— y ella por la mañana después de tener una noche agitada le dijo: llevate el auto, yo me quedo lavándote la ropa. Y José, con sus lanas al viento y la cara de haber hecho el amor al menos 3 veces se bajó del maldito vehículo con más energía que yo, que dormí 12 horas y no desayuné.

— ¡No seas mal pensada chica! Yo colecciono autos! Se defendió José con mucho morro.

— Si, y por lo que se ve, un gusto bastante femenino también. ¿Mazda Miata blanco? Camon baby…¿Cómo se llama la afortunada?

— Soledad, así se llama.

Arturo y yo nos reíamos mucho porque a pesar de que José nos lleva más de una década maneja las herramientas de seducción a un pedal de distancia. A los diez minutos me saca de la mochila un container con frutillas cortaditas y arándanos; está clarísimo, esta Soledad hasta le preparó el desayuno. Yo quisiera saber de donde las saca; el último candidato con el que yo estuve me dejó el piso lleno de migas y hacía pis con la puerta abierta.

Mariana De Los Vientos no pudo venir con nosotros y lamentablemente tuve que acudir a mi costado masculino y convivir con dos hombres poniéndome a la altura de la circunstancia: debatir lo que significa el “buen sexo”.

Estuve floja al no fotografiar la cara de estos dos cristianos cuando dije: muchos hombres están equivocados con lo que una mujer quiere en la cama. Pausa visceral. Ojos poseídos clavándome la cien. Voz decidida, jerárquica y exigente: ¿y qué es lo que quiere una mujer en la cama? me preguntaron los dos como si el maldito precipicio se estuviera por ir a la chingada si no contestaba.

—Mirá, yo no puedo hablar por todas las mujeres que están ahí afuera, somos muchas, pero si puedo representar la queja de varias. Les dije apasionadamente.

—¿Ah sí? ¿Y de qué se quejan?

— De que el sexo es un arte, no una puñetera batalla por apurarnos por si nos come un león en la selva. Evolucionemos. Pero la pornografía vende más que la imaginación, y así estamos, en realidades paralelas y desconectados.

— ¿A qué te referís con apurarnos? me pregunta José, ¿a qué tenemos sexo rápido?

Y así, con su actuación shakespeariana representó un conejo con vaivenes agitados y nerviosos.

— Ustedes ríanse, pero estamos tan arruinados como sociedad que actuamos por compulsión y eso lo llevamos a la cama también. Como si hacer el amor fuera una descarga más que un encuentro, después pedimos que eso dure en el tiempo y no tenemos los recursos para nutrir a las bestias que nos dominan porque somos más primitivos de lo que creemos. Escucho tantas personas quejarse de que no tienen sexo en su matrimonio que no me extraña en lo absoluto. No me malinterpreten, habrá gente que le encanta que la traten como un animal en la cama—y nada está bien o mal— pero por el amor a todos nosotros, también hay mucha gente que no se identifica con eso en absoluto. Yo hablo por esas personas, que como yo, están reclamando que vuelva la sensualidad, la sensibilidad y el tacto a la hora de exponernos con lo más vulnerable que tenemos: los sentimientos.

Pero a quien pretendo convencer si la historia de este planeta está basada en el ego…¿Mendigando justicia? nunca, pero no confundamos el amor con tantas otras cosas, por favor.

— Ay chica, ¿no te gusta el conejito? Me dijo José riéndose y haciendo chistes hasta el final de nuestra jornada deliciosa y educativa.

Almorzamos juntos, miramos los veleros pasar, nos tomamos un café en Bocce bar en Sausalito y a las 4 partí para subirme a mi coche y hacerle el amor a The Cult mientras el horizonte me acariciaba el pelo y me daba un abrazo sin tirarme contra la pared lastimando mi buen gusto.

¡Buen miércoles para todos!

Cecilia Castelli

www.cecicastelli.com



Comments

Articles from Cecilia Castelli

View blog
4 years ago · 3 minutes of reading

Nada más revolucionario que The Matrix—cuando salió en el año 1999. Porque lo que va de esta última, ...

4 years ago · 2 minutes of reading

Ayer después de mucho tiempo—tal vez 2000 años antes de Cristo— tuve una cita. Esta persona me conta ...

4 years ago · 3 minutes of reading

¿Plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro? Nah, vamos a redireccionar el futuro de nuestr ...

You may be interested in these jobs