Cecilia Castelli

3 months ago · 3 min. reading time · visibility ~100 ·

chat Contact the author

thumb_up Relevant message Comment

Atajando jubilados

C88zJ.jpeg

Vivir a una cuadra del mar no tiene precio, y ahora que aprendí a usar la sombrilla sin que se me vuele estacando a una víctima y siendo responsable de su muerte, más aún.

¿El precio de los 40? Ponele la firma. Sin sombrilla no voy a ningún lado. Cuando era chica me acuerdo que me molestaba tanto todo el equipaje con el que mis padres salían a la calle con mi hermana y conmigo, pero ahora entiendo el desafío. Solamente que a esta edad me lo cargo yo solita; la reposera, la sombrilla, el libro, comida, la toalla, 15 kilos plus. 

¿Pinzita de la cejas alguien? La chica del vestido rayado lo tiene. 

Todo venía muy marítimo, fresco y descampado hasta que vi a un hombre de mediana edad acercarse a mí, francamente pensé que venía a preguntarme algo, por lo que me bajé los lentes de sol para mirarlo fijo y que no se me escaparan los detalles. El resultado de esa interacción fue la siguiente:


 

—¡Hola! Vi que me miraste y tuve que venir a hablarte—me dijo el panzón con un ego sobresalido.


 

(No te miré pero vos estás aburrido y me agarraste de souvenir).


 

Mientras mis pensamientos asesinos lo atravesaban con la daga del prejuicio—poco errado de mi parte—, el hombre se apoltronó panza al aire a mi lado para tener una charla post cena navideña. Levanté mi libro hasta mi plexo solar para que entendiera que si no estaba a la altura de Steven Covey mejor que hiciera un agujero en la arena y se enterrara.

Pero insistió.


 

—Soy rumano y vivo en New York, me pareciste muy linda y por eso me acerqué. Estoy de vacaciones, ¿podemos conocernos?


 

Es un poco difícil conocer a alguien que de entrada te está diciendo que quiere utilizar tu compañía hasta que se vuelva a su ciudad. Pero lo más difícil de todo fue observar que tenía las uñas largas y que me había olvidado de traer la alicate.

La gente se cree que los tatuajes están de moda, eso es porque el 90% de la población vive semi dormida. Si prestaran atención se darían cuenta que las uñas largas llevan la delantera.

Ya tengo suficiente con que quieran agregar 7 sexos más al calendario, no me sobrepasen con estilos que jamás podré superar. 


 

—¿Sos casada? Me preguntó el señor.


 

—Depende de la situación—le dije ahorcándolo con mi indirecta.


 

—No veo un anillo, por lo que asumo estás soltera.


 

—Se lo acaba de comer un tiburón blanco cuando me metí al mar—le dije intentando por segunda vez sacarme a la ventosa de encima.


 

Se puso tan pesado que le tuve que dar mi número de teléfono para que desapareciera, solo para corroborar que cuando se fue caminó dos pasos y atacó a una de mis vecinas a tres metros mío.

Cuando finalmente partió, me levanté a interrogarla para saber desde cuando los pulpos salen a socializar en las costas.


 

—¡Hola Ana! ¿Lo conoces? Este tipo acaba de irse con mi número de teléfono. Bloqueado ayer.


 

—Ay Ceci, yo te quería decir algo pero lo tenías encima. Este tipo vive acá, y todos los fines de semana va sombrilla por sombrilla acercándose a toda mujer sola. Él ya se me acercó dos veces, pero como hay mucho sol se olvida quién soy y me vuelve a encarar hasta que lo termino echando. 

¡Un plomazo! Y seguramente está casado. Lo irónico es que yo también estoy casada. ¡y ya se lo dije dos veces!


 

—Jesucristo superstar, ahora también han invadido el Atlántico. 


 

—Sí, pero no es el único, hay un par de jubilados que hacen ronda. Todos los días pasa alguno queriendo hacer sociales y yo los corto rápidamente. 


 

Eso es lo que pasa cuando tenés buen gusto y te mudas a una ciudad tranquila. Nos reímos un rato y me fui al mar a nadar con las algas que están haciendo temporada.

Mientras flotaba pensando en el capítulo 9 de mi libro, un casado se me acercó a hablar. Y ahí nomás saqué el 7 de espada y le dije que me tenía que ir.

No puedo decir que fue un lindo día de playa, pero de seguro me ayudó a escribir este relato y a darle un consejo a todas las chicas que andan solas por las costas de Florida: si ven a un panzón con las uñas de Nosferatu, ¡HUYAN!


Ceci Castelli


 

thumb_up Relevant message Comment
Comments

Cecilia Castelli

2 months ago #2

Javier 🐝 CR

3 months ago #1

🤣 hay mucho cerdo de uñas largas sí y mucho cerdo que no se lava las manos después de salir del baño y meneársela como si no hubiera mañana . 

More articles from Cecilia Castelli

View blog
3 weeks ago · 2 min. reading time

La verdad nos hará cabrones

Hace dos días hablé con un amigo y me formuló su d ...

1 month ago · 3 min. reading time

Querida Florida

Lo bueno de vivir a una cuadra de la playa es que ...

1 month ago · 2 min. reading time

Psicología barata

Freud se murió a los 83 años y hubo una sola cosa ...